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jueves, 1 de noviembre de 2007

ACARICIANDO EL FRAUDE ELECTORAL 2007



Durante el domingo 29, la Argentina una vez se puso al margen de la institucionalidad.

Parece que los años de la democracia en el as republicas débiles una y otra vez acarician los limites de una elección conforme con las normas. En un estado de derecho, por mas que el poder se haga sentir las instituciones desarrollan la capacidad de absorber los golpes de los fuertes adversarios del sistema democrático que una y otra vez descargan su artimañas para sacudir los bases de esta endeble estructura.



Si bien los argentinos nos caracterizamos por una falta total de memoria, también es verdad que a través de la lucha y la conciencia se han podido derrotar a enemigos mas temibles...

Deberíamos agendar las ultimas elecciones como una fuerte llamada de atención, hemos acariciado un fraude electoral, sin querer pero siendo cómplices de los unos y los otros.


Pero ha dicho superlativamente alguna vez el mas eximio escritor que haya nacido en esta patria, el mismísimo Borges, no nos une el amor sino el espanto...



martes, 15 de mayo de 2007

El poder y la violencia Por Osvaldo Bayer



El filósofo alemán Wolfgang Sofky, en su “Tratado sobre la violencia”, nos presenta un personaje completo en su violencia, para entrar en el estudio de ella. Se trata del caballero Gilles de Rais, de una de las familias fundacionales de Francia. Fue general del ejército junto a Juana de Arco. Condecorado por su valentía, guerrero y noble, aristócrata, era admirado por su temeridad e inmensa riqueza. Cuando terminó la guerra, se dedicó a demostrar su poder a través del crimen, pero por otras vías. Asesinó por lo menos a 140 niños entre 8 y 15 años, todos de sexo masculino. A las niñas no las tocó; las despreciaba. El caballero militar se convirtió, en la paz, en un asesino masivo. Se hacía traer niños y adolescentes, los mataba y luego cometía con ellos sodomía. Derramaba su semen en el vientre de sus víctimas, principalmente cuando estaban muertos, pero también en la agonía de éstos. Les cortaba la cabeza con puñales chicos y grandes, pero también con cuchillos, o los golpeaba ferozmente con palos o garrotes, o los colgaba de una barra o de un gancho en su habitación y los estrangulaba. Poder y violencia. A los niños que poseían hermosas cabezas y hermosos miembros los ponía en exposición mientras abría sus cuerpos, ya que le deleitaba ver sus órganos internos y, cuando las víctimas agonizaban, se sentaba sobre sus vientres y los miraba y se reía.
Es muy fácil decir que el caballero francés fue en realidad un monstruo sadista, un aborto de Satanás –como lo calificó la Iglesia, después–, pero el asesinato es obra humana, es algo específicamente humano. Las bestias animales no cometen hechos así. Sólo el hombre es capaz de llegar al peor refinamiento. Le es siempre posible. A pesar de eso, la comprensión humana no llega e interpretar estos hechos de tamaña crueldad. Los motivos de los crímenes del caballero de Rais apenas si pueden llegar a investigarse. Los estados de ánimo cierran la posterior introspección.
Para el noble caballero, violencia para mostrar su poder era su forma de vida. En el juicio que se le hizo prometió peregrinar a Tierra Santa para pedir perdón. El clásico método: se peca, se hace penitencia, se pide perdón y se es perdonado. Punto Final.
En el juicio se recordó que el general depravado, cuando terminó su campaña guerrera, dio fiestas lujosas donde todo se dilapidaba. Mantenía un cuerpo de cincuenta personas de guardia (el poder), entre ellos un coro religioso vestido con trajes de oro y seda; llevaba siempre barriles de incienso y varios órganos, uno de los cuales era transportado por seis hombres. Todo para ser protegido por la religión.
Para el noble guerrero, violencia era su forma de vida; mantener el poder. Y la violencia le estaba permitida a él, el Grandseigneur.
Las circunstancias históricas, los hábitos y su biografía son conocidos. ¿Pero permiten a través de ellos llegar a los orígenes de la violencia?
Ni la crudeza de las costumbres de la época ni el temperamento del asesino puede hacer comprender qué significado tiene en realidad la bestialidad humana. ¿Qué dice, por ejemplo, el origen social acerca del sentido de sus crímenes? Tan enigmática es la bestial figura del caballero. No es la persona sino sus crímenes el problema a resolver.
Es conocido que las atrocidades acercan a uno a la ilusión del poder absoluto. El momento culminante de Hitler es cuando ve que la muerte industrial marcha al minuto. Cuando miles de personas avanzan hacia las cámaras para ser gaseadas. Ya todo salta las fronteras de la vida diaria. Las leyes de la racionalidad son despojadas de los valores y los fines. Es el placer de sentir ironía sobre el sufrimiento de sus víctimas.
Pasemos a otro ejemplo, donde contra el poder de la violencia se ejerce la violencia. El poeta austríaco Georg Trakl, en la Primera Guerra Mundial, es enviado como soldado. Asiste a la batalla de Grodek, donde todo es sangre, barro y mierda, con los jóvenes soldados con sus barrigas abiertas y los intestinos colgando. Cuando termina la batalla, Trakl escribe su última poesía, “Grodek”, donde los versos ya huyen: “y la nocheabraza a los soldados moribundos; la queja salvaje de sus bocas despedazadas... todas las calles terminan en negra podredumbre”, y al final lanza una frase, la más triste: “Los nietos no nacidos”.
El poeta se suicida después del último verso. Es su protesta final contra el poder y la violencia. Los generales siguen haciendo planes de la batalla. Al soldado Trakl lo enterraron sin misa. Desobediencia debida. La protesta. El poeta amado. Limpio. Un dolor inmenso y las lágrimas.
Pero pronto estamos en la realidad. Un general está realizando gestos en televisión. Es el teniente general Jorge Rafael Videla. Y dice y lo repite: “No están ni vivos ni muertos, están desaparecidos”. No están ni vivos ni muertos, están desaparecidos. Pone un rostro interesado de obispo en exégesis. Pareciera que el general les explicara a los periodistas que por fin se ha llegado al castigo perfecto para el enemigo: su desaparición. No puede desearse mayor escarmiento para quien conspiró contra la manera de ser Occidental y Cristiana, la ley de Dios. Ni vivo ni muerto. Desaparecido. En el limbo gris de la penumbra. Ni tumba, ni flores, ni cruz: desaparecido. El castigo ya no es sólo para el reo sino para sus padres, esposa, hermanos, hijos. Todos murmurarán con terror: desaparecido. Por mandato de Dios. No tienen siquiera sombra en la sombra. Si hay un castigo eterno es éste: desaparecer, que es ni siquiera existir o no existir.
El general sabe muy bien que hay algo aún más terrible que eso. El castigo que corroe el cerebro y las entrañas de los desaparecidos: quitarles sus niños, sus hijos. Es superior a la cárcel eterna en sótanos oscuros, que la pena de la hoguera, de la rueda o del despellejamiento. No sólo quitarles los hijos sino educarlos precisamente en las ideas contrarias a las de ellos. No, no se le puede infligir derrota más grande, humillación más perfecta. Eso a los padres; pero a las madres, sacárselos en el momento de parir en el piso de alguna letrina del peor sucucho del general Camps y del doctor Bergés. Sí, así, solteras embarazadas cuando la mujer debe ser virgen como la Virgen María y la Virgen Capitana del Ejército. Y “salvar” al hijo quitándoselo sin mostrárselo. El mejor castigo. No inventado todavía por la mente humana, pero sí por la mente argentina. El pobre caballero Gilles de Rais quiso demostrar lo que es el poder. No; el poder es el que demostraron los oficiales salidos del Colegio Militar de la Nación. Desaparición y quita de hijos, y educación de éstos en el buen camino.
La fórmula más cruel de represión en el mundo. La mejor fórmula de demostrar poder. Hacer desaparecer, la fórmula mágica.
Hoy, Videla sabe muy bien que nadie lo superará en métodos represivos. Desde la celosía de su departamento mira agradecido el edificio de la iglesia castrense. De pronto, una atmósfera gris lo rodea. El, para dejar las cosas bien sentadas, dice en voz alta, como si estuviera entre los periodistas, en aquel 1978: “No están ni vivos ni muertos, están desaparecidos”.

miércoles, 9 de mayo de 2007

LA VIOLENCIA URBANA

la sociedad argentina asiste a un incremento de los fenómenos de violencia que se hacen mucho más críticos en los complejos urbanos. Relacionados a un proceso de empobrecimiento y el aumento de los desequilibrios y diferencias economicas . La situacion actual pone en jaque la fragilidad de las redes de contención y la profunda crisis que se percibe en la seguridad pública.

Las relaciones entre pobreza y transgresión han sido extensamente debatidas en la literatura específica sin llegar a conclusiones definitivas. La situación es todavía menos clara en el caso argentino, ya que la investigación sobre el tema es aún incipiente. A su vez, conocer el nexo entre condición socioeconómica, sociabilidad, cultura local, espacio público y transgresión es imprescindible para implementar políticas preventivas adecuadas.

Es crucial para desarrollar políticas efectivas ponderar el peso relativo de la situación de privación material como factor determinante en la producción de la transgresión y su posible complementación con la intervención de factores de índole subjetivo, cultural o relacional como la interrupción temprana del ciclo escolar, la falta de inserción laboral, la desestructuración familiar, la falta de controles sociales en lo público.


Además de la pobreza, debemos poder considerar otros factores asociados con la criminalidad tales como inequidades, consumo de drogas, presencia del mercado de armas, violencia intrafamiliar, violencia juvenil, etc.

Varias encuestas comparativas muestran que la Argentina es el país de América Latina con los índices más altos de desconfianza en las instituciones públicas, y donde la población se percibe más frecuentemente como víctima de la corrupción de funcionarios estatales. En la percepción ciudadana las agencias de seguridad y control social (policía, institutos de menores, juzgados, cárceles, personal penitenciario, programas de libertad asistida, patronato de liberados, etc.) aparecen entre los protagonistas de esa corrupción y consecuente desconfianza. A su vez, la inequidad e ineficiencia del sistema de justicia, los niveles de violencia institucional y reincidencia de los egresados del sistema penal muestran importantes déficits en el funcionamiento de estas organizaciones. Comprender las razones de este estado de cosas, así como idear adecuados mecanismos de reconversión del sistema, requiere tanto entender los procesos históricos que llevaron a él, como las complejas articulaciones entre el diseño y la cultura institucionales.

sábado, 5 de mayo de 2007

Del circo romano a la política actual: una mirada al paisaje político

Más reflexiones de Honest:

Asimilando a la fuerza, en un verdadero proceso de resignación, los argentinos vamos dejando de lado valores y firmes convicciones, para convertirnos, progresivamente, en un gran ejército de sumisos y quejosos. Comportándonos, por más que nos pese, como animales mal arriados, y no como ciudadanos portadores de una historia y una identidad.

Los políticos argentinos nos tienen bien acostumbrados a demostrarnos que “todo vale”, aunque no todo lo que “valga” sea bueno. Sus acciones se asemejan a las escenas que transcurrían en las arenas del circo romano.Un juego violento con mucho de ritual, con bestias salvajes, hambrientas y sanguinarias, que se enfrentaban a los luchadores para deleite y catarsis de miles de espectadores. Festival de sangre y morbo, el circo romano convirtió a la carnicería de seres humanos y animales en un espectáculo para las tribunas fanatizadas.

Estos personajes reconocidos como políticos, más de mil años después, recrean, en cierto modo, el circo romano: existe un común denominador entre el espectáculo de las campañas para las futuras elecciones y escenario de las arenas. Los políticos, en los desbarnizados enfrentamientos públicos donde vale todo, nos muestran una lucha con sus perversiones moderadas. Este circo no promete sangre, pero sí violencia, desde los simples golpes bajos hasta las denuncias por corrupción, malversación de fondos públicos y asociaciones ilícitas encubiertas detrás de instituciones públicas Se ensucian los unos a los otros hasta convertirse en verdaderos expertos del engaño y parásitos del poder. Asumen características de aves carroñeras que se alimentan de los cuerpos putrefactos que han dejado otros predadores.

Son guiados en sus actos por una sola meta, el poder, por el que luchan cuando no lo tienen, los transforma cuando lo alcanzan, y el objetivo pasa a ser entonces perpetuarse en ese status. Adictos al poder van mutando en peores personas. Verdaderos entes detrás de su único leiv motiv, serán funcionales a la ya instaurada corruptela política, manteniéndola saludable en estas latitudes. Esta corruptela sistémica dirige al país y parasita en todas las instituciones.

Sin embargo la tribuna exacerbada del circo romano, por suerte, no encuentra paralelismo con la ciudadanía argentina. Mientras aquella se fanatizaba, la ciudadanía permanece aletargada, y como aquellos animales que hibernan, observa pasivamente como estos personajes recrean las mismas fatídicas escenas.

Para escapar de este letargo generado por ignorancia, o para conquistarla, lo primero que debemos hacer es ensayar, más bien, intentar delinear un bosquejo de las fuerzas que se tejen en la compleja trama de intereses y factores de poder, dentro y fuera de “la política”. En la actualidad, frases como “la política no me interesa”, “son todos iguales”, “yo no puedo cambiar las cosas”, “y que querés que le haga” y muchas, muchas más, significan lo mismo: la impotencia cediendo lugar a la desidia. Por fuerte que nos pueda parecer, esta epidemia de desidia no distingue credos, estratos sociales, niveles educativos, ni barreras generacionales; ataca por igual, con los mismos fastidiosos síntomas, a profesionales, comerciantes, maestros, empresarios, operarios, jubilados, estudiantes y científicos… Reconocer el flagelo admite la posibilidad de imaginar una solución. Estamos frente a una epidemia de “ignorancia y desinterés” de difícil tratamiento. Sin embargo hace falta una pequeña dosis de responsabilidad cívica para comenzar a sentir, con alivio, la disminución de los síntomas.

En este punto Maquiavelo, que en su magistral obra “El príncipe” nos ilustra sobre los métodos empleados para “reinar”, exime a los gobernantes de la sujeción a principios o normas emanadas de la moral o la ética, pero establece claramente el límite. En el capitulo octavo de su libro, sostiene que aquellos que llegaron al principado por medio de maldades, como la matanza, la traición, la falta absoluta de fe -entre otras-, no alcanzarán ninguna gloria, porque cuando los actos de severidad si son mal usados deberán siempre ir en aumento, multiplicándose día a día, en vez de disminuirse, provocando la consecuente inestabilidad en el poder para el gobernante. Relevando al Príncipe de la moral y de la ética, situación que de por sí nos parece aberrante y no deja de anonadarnos, reconoce límites. El límite que establece claramente Maquiavelo, para interés del Principe, puede ser la clave que advierta a la ciudadanía… Los límites existen, y no todo es igual, ni iguales son todos los políticos, aunque así parezcan.

Se equivocan, mis queridos lectores, si piensan que todo está dicho. DEBEMOS RECORDAR, por sobre todas las cosas, que el poder sigue residiendo y perteneciendo a la ciudadanía toda. De todos depende que las cosas cambien o no. Es nuestra responsabilidad decidir con criterio quién será el representante de los argentinos. No tenemos permiso para desinteresarnos de aquello que nos toca en forma directa como ciudadanos, Debemos tener en claro que los “desinteresados” terminan “comprando” lo que una buena publicidad les venda, y no lo que realmente, por conocimiento, decidan elegir.

De la inacción a la acción hay un sólo paso. Y detrás de una simple acción puede esconderse el CAMBIO.

Esta selva en la que se ha convertido el terreno político, tiene de todo menos propuestas serías. Nos ilustran no con actitudes ejemplares sino insultando a la política, tiñendo todo del mismo olor

como aquellos animales que hibernan observa pasivamente como estos personajes recrean las mismas fatídicas escenas.

Ni la educación, ni los libros, ni Internet, ni el saber popular, ni la democracia, ni los medios, ni la religión, han podido contra ella, que cada vez suma a más victimas, el número asume la forma exponencial.

Su versión más fastidiosa comienza en el organismo del individuo que la padece como un simple síntoma de “desinterés” para luego de un tiempo desencadenar en la horrorosa “desidia”. Los escépticos postulan que nadie que la padezca conseguirá una cura total.

miércoles, 18 de abril de 2007

La Esquizofrenia Penal

Armando Benedetti Jimeno. Columnista de EL TIEMPO.

Lo que hay que ver antes de autorizar que se haga política desde las cárceles.

Las razones por las cuales un mismo gobierno puede autorizar a unos criminales que hagan política desde la cárcel y arrebatar los derechos políticos a los parientes de quienes resultan comprometidos en la llamada 'parapolitica' no son tan incomprensibles como se insinúan en primera lectura.

Olvidamos a conveniencia que el derecho penal es apenas eso y que, por lo tanto, no puede procurarnos la paz, ni la verdad, ni la reparación. En la mayoría de las oportunidades, tampoco la justicia. Foucault decía que el derecho penal nace "con los inocentes que agonizan al amanecer". O en los crímenes al alba.

Conocí el otro día un estupendo ensayo de Julio González Zapata, profesor de la Universidad de Antioquia dedicado a languidecer las enormes y desmedidas responsabilidades que se le otorgan a la ley en términos de paz, justicia, verdad y reparación con ocasión de la desmovilización de grupos de autodefensa. Demuestra González Zapata que el derecho penal es forzosamente desigual, selectivo y discriminatorio. Esto se materializa en atenuantes, agravantes, fueros, inmunidades, privilegios, tribunales especiales, instancias extraordinarias y tipos de prisión que dispone cada vez. El derecho penal no defiende todos los bienes que interesan a los ciudadanos. Al derecho penal no le interesa sino la verdad procesal, que es un simple remedo instrumental de la verdad esencial. Para un abogado solo existe lo que obra en el expediente. Por eso, pretender que de las confesiones de los victimarios (González advierte que en esa fe exagerada en la confesión hay un retorno a épocas premodernas) y de los procesos penales pueda surgir la verdad compleja y horrible de nuestras guerras es una ingenuidad. Y siempre una farsa.

Agrega González que la ley no es un instrumento de paz. Detrás de la ley arde la guerra, "hirviendo dentro de los mecanismos del poder". Las leyes de amnistía e indulto son de alguna manera antileyes: olvidan el delito o perdonan las penas. El escenario internacional ha arrebatado soberanía a Colombia, que maneja penalmente sus problemas con estándares extranjeros, generalmente concebidos para un derecho global homogéneo.

Las pruebas históricas de la anomia (dificultad para articular lógicas) de nuestro Estado y las instituciones penales es impresionante. La "Regeneración", conservadora, católica y autoritaria, escogió un código liberal iluminista. La "revolución en marcha" de López Pumarejo dictó un código penal positivista de indudable estirpe autoritaria. En 1980, el gobierno más enfático en la "Seguridad Nacional" de la guerra fría canceló nominalmente el "peligrosismo" de 1936. La esquizofrenia llega hasta nuestros días: la justicia restaurativa, útil para paliar delincuencias menores, aquí la utilizamos para masacres, desapariciones y desplazamientos forzados.

Negamos que exista un conflicto cuando se agrava. Negamos el delito político la víspera de cuando lo necesitaremos para una indulgencia que nos procure la paz. Invocamos el interés por las víctimas cuando endurecemos las penas, y precisamente para aquellos delitos (terrorismo, concierto para delinquir, secuestro, etc.) en que más incurren los grupos sediciosos y contrainsurgentes. Lo que no impide, por supuesto, que inventemos unas penas "alternativas" que hagan el esguince.

Nuestras guerras están lejos de terminar. La guerra subversiva es más verdad que nunca. La paramilitar tampoco agoniza. Las desmovilizaciones son masivas pero individuales. Hay quienes no se desmovilizan aún y quienes pretenden suceder a los criminales históricos. Estos últimos aspiran apenas a que un derecho penal indulgente les facilite un escenario menos agónico, rampante, premoderno e irreductiblemente delincuencial donde continuar sus andanzas. Habría que tener en cuenta todo esto antes de autorizar que se haga política desde las cárceles. Y antes de acuñar ilusiones sobre lo que les hará el derecho penal a nuestras pesadillas.

Armando Benedetti Jimeno

Sobre cómo se hace política en ARGENTINA

ARTICULO PARA LA COMPRENSION DE LA POLITICA ARGENTINA


Fideicomiso contra la discriminación con la publicidad oficial

Jorge Fontevecchia

El 16 de julio, días después del fallo contra Argentina del tribunal de La Haya, el diario Página/12 informaba que ahora el Gobierno usaría como estrategia “pegarles en la billetera” boicoteando los créditos del Banco Mundial para la construcción de las papeleras. El uso de la billetera –propia y ajena– como herramienta política fue explicado excelentemente por la revista Noticias en su artículo “El imperio de la caja” el 22 de julio y del cual se reproducen abajo sus principales párrafos.

La billetera de PERFIL. Como ya explicamos en varias oportunidades, lo que paga un lector por el diario cubre bastante menos del costo de fabricación de cada ejemplar. Y además faltan todos los otros costos: editoriales, transporte de los ejemplares, etcétera.

Sin publicidad, cada lector tendría que pagar 12 pesos por cada ejemplar de PERFIL para que este diario no perdiera dinero. Es así en todos los diarios del mundo porque la publicidad representa el 70% del los ingresos de un periódico. El Gobierno lo sabe y decidió librar la batalla en su terreno preferido: el de “la billetera”. No sólo excluyó totalmente de la publicidad oficial a PERFIL (también a las revistas Noticias y Fortuna, de esta misma editorial), sino quecomenzó a boicotear la publicidad privada. Hasta que el 21 de mayo pasado PERFIL anunció que realizaría una demanda de amparo contra el Gobierno nacional, sus ventas de publicidad (privada) aumentaron sostenidamente. Desde entonces, a pesar de que el número de lectores sigue creciendo, paradójicamente la publicidad fue bajando.

Con cero publicidad cada ejemplar del diario PERFIL

debería costar tres veces más: $ 12

El diario PERFIL podría tener un motivo para ingresar a la guía Guinness: quizá sea el único donde la línea de venta de ejemplares y la de venta de publicidad forman una equis perfecta: mientras una sube sin parar, la otra baja en proporción inversa: en julio vendió sólo un tercio –perdió dos tercios– de la publicidad que vendió en mayo, antes del anuncio del juicio. No pasa una semana sin que recibamos el informe de algún nuevo anunciante que ha sido presionado por funcionarios del Gobierno para que deje de comprar avisos en PERFIL. Hasta se atribuyó la cancelación del discurso de un secretario de Estado durante la clausura de la última reunión de IDEA al hecho de que la asociación empresaria había colocado un aviso de ese simposio en este diario. Estoy convencido de que parte de las informaciones que nos llegan son exageraciones fruto de un clima de paranoia. Pero otra parte no.

Qué hacer. Sin que significara una aceptación, el plan económico del diario PERFIL preveía la discriminación con la publicidad oficial pero no previó presiones del Gobierno con la publicidad privada.

Tampoco previó que dependiendo de cuál fuera el contenido de nuestros propios avisos “no tuvieran espacio” para ser difundidos por los canales de televisión, o que nuestros carteles en vía publica tuvieran que ser retirados por cuestiones de habilitación para ser luego recolocados en espacios de menor impacto visual, o que ante un conflicto sindical la Infantería de la Policía Federal se autoconvocara en la puerta del edificio de PERFIL y frente al edificio donde funciona la redacción de la revista Noticias y aparecieran carteles anti PERFIL en el centro, supuestamente, ordenados por personas vinculadas a la SIDE.

Frente a tantos frentes abiertos, si bien mantuvimos el lanzamiento del sitio perfil.com en Internet para el 11 de septiembre próximo, decidimos posponer la salida de la edición de los sábados originalmente prevista para esa misma fecha, hasta tanto recuperemos las ventas de publicidad privada previstas para las ediciones de los días domingos.

Mantuvimos el 11 de septiembre para lanzar perfil.com

pero pospusimos la edición de sábados

La pérdida de caja generada durante los meses de junio a septiembre consumió parte de los recursos disponibles: un diario nuevo es un viaje donde su destino es alcanzar el punto de equilibrio financiero autosustentable. Si el trayecto se alarga, se consume más combustible y el vehículo podría quedar en medio del camino. Otra forma de graficar la situación sería la de un sitio o bloqueo: si se dificulta el ingreso del dinero de los anunciantes privados, se irán consumiendo las reservas de recursos hasta agotarlas y doblegar por inanición. Pero para tranquilizar al lector: el diario resiste los embates.

Momentáneamente sólo logran retrasar la expansión que preveía el plan original con más ediciones por semana y una mayor cantidad de ejemplares impresos. La denuncia de estas presiones es un signo de lucha y no de victimización porque permitirá que surjan nuevas reacciones que terminarán fortaleciendo al diario. Como las que se detallan a continuación.

Un lector. La palabra crisis en chino se pronuncia weiji y está compuesta por dos ideogramas . El primero corresponde a la palabra peligro y el segundo a la palabra oportunidad. En medio de nuestro conflicto sindical de hace cuatro semanas, un lector envió un mail al Correo de Lectores de Nelson Castro, dirigido a Pepe Eliaschev con dos pedidos: que me lo hiciera llegar en mano y que no fuera publicado su nombre. El mail decía:

· “En mi carácter de fiel lector de este diario, me siento con la necesidad imperiosa de tomar protagonismo, aunque sea desde el modesto lugar que pueda ocupar, para defender el último bastión de integridad periodística en el cual podemos apoyarnos los argentinos apolíticos a los que aún nos interesa recibir algo de información independiente.”

· ”Considero irrelevante detenerme en los factores que generan la problemática de PERFIL (ausencia de publicidad oficial, presiones a los empresarios para no pautar, conflicto sindical, operaciones de prensa, próximas amenazas: allanamientos de AFIP, juicios por notas publicadas, etc.), así que iré directamente a posicionarme en la solución ofrecida: ¡los lectores!”

· “Según interpreté en su nota de la última edición del diario, el gasto por sueldos del personal de PERFIL es de $ 250.000 aproximadamente. Considero que con gran facilidad, con una campaña desde el propio diario, existirán otros 2.499 lectores que, como yo, con gusto estarían dispuestos a aportar anónimamente $100 por mes a fin de defender nuestro derecho a la información descontaminada de manipulación oficialista. Considero que sería una grata sorpresa para ustedes descubrir cuánta necesidad tenemos los lectores de comprometernos en un proyecto como el suyo, y honestamente siento que siempre han recurrido a los mismos medios de financiamiento, descartando tal vez a sus principales aliados, que más que orgullosos estaríamos de ser parte de una cruzada.”

En mi carácter de fiel lector quiero defender el último bastión de integridad periodística.”

Aporte cívico. Durante esas semanas recibimos muchos testimonios de apoyo de lectores preocupados que ofrecían su colaboración y preguntaban cómo podían ayudarnos.

Para darles respuesta a todas las cartas creamos un comité interno que con la asesoría de una de las mayores empresas de auditoría del mundo, Deloitte, de la Asociación Mundial de Diarios, la Asociación de Editores de Estados Unidos y varias ONG internacionales, estudiaron casos con alguna posible similitud: asociaciones de amigos como las del Teatro Colón, el MALBA, o fundaciones como Leloir, Favaloro o Konex, sumadas a ejemplos como el del diario La Prensa posterior a su confiscación, en 1951, y los aportes que el público envía en Inglaterra a la BBC, y en Estados Unidos a PBS y NPR, respectivamente televisión y radio.

Después de tres semanas de intenso trabajo se concluyó que lo adecuado para esta situación era la creación de un fideicomiso donde personas físicas o jurídicas, nominal o anónimamente, pudieran aportar dinero con un fin específico: comprar páginas de publicidad en el diario PERFIL para fundaciones u obras de bien público que sustituyeran a la publicidad oficial de la que está excluida este diario.

De esta forma se cumple un triple fin: se ayuda a obras de bien público donándoles publicidad, se ayuda al diario PERFIL a paliar la falta de avisos oficiales y se le envía al Estado un mensaje: lo mismo podrán hacer en el futuro otros medios que sean objeto de igual discriminación.

En ese fideicomiso PERFIL no tendrá ninguna capacidad de decisión: un grupo de académicos destacados será el encargado de decidir cuáles instituciones de bien público serán beneficiadas con la publicidad y la administración de los fondos será realizada por una empresa fiduciaria independiente auditada por Deloitte. La cantidad de dinero recaudado será mensualmente informada al público y cualquiera podrá tener acceso a sus balances trimestrales. Del dinero recaudado dividido por la misma tarifa del diario PERFIL que pagan los demás anunciantes, surgirá la cantidad de páginas destinadas a publicitar instituciones de bien público.

La semana próxima, en todas las publicaciones de Editorial Perfil y en el propio diario, se difundirán las bases en forma detallada pero vale adelantar que, por lo que representa simbólicamente esta acción cívica, la idea original de la carta de un lector fue ampliada de forma que personas de todo tipo de capacidad económica puedan participar sin importar cuán mínimo pueda ser su aporte. Para ello se dispondrá de todos los medios para que cualquier ciudadano pueda fácilmente sumar su grano de arena pudiendo depositar en el fideicomiso por Internet a Dinero Virtual, por teléfono con las tarjetas de crédito, y personalmente en Pago Fácil, Rapi Pago o sucursales bancarias. No sabemos si con los recursos que se generen con esta idea se podrá publicitar una o diez páginas para instituciones de bien público, pero la idea en sí misma creará un antecedente valioso.

“Sería una grata sorpresa descubrir cuánta necesidad tenemos los lectores de comprometernos.”

El juicio al Estado. Paralelamente, tomamos otra decisión: al amparo judicial, que a su inicio no solicitaba compensación económica, se le agregará ahora un reclamo por el equivalente a los avisos oficiales que dejamos de percibir hasta ahora y el dinero que eventualmente se obtenga dentro de varios años también será destinado a publicar avisos de instituciones de bien público. Y, por último, dado que la impresión de cada ejemplar significa una inversión que se financia con la publicidad, para aumentar la transparencia se decidió que la propia Deloitte audite la cantidad de ejemplares impresos de cada edición y publicar esa cantidad en la tapa del diario a partir de este mismo domingo.

El imperio de la caja La revista “Noticias” del 22 de julio pasado publicó un artículo escrito por su jefe de Redacción, Gustavo González, donde se explica cómo Kirchner utiliza el dinero. A continuación, una síntesis de sus párrafos principales.

“El que dijo que el dinero no compra la felicidad no sabía dónde hacer las compras”. No lo dice Néstor Kirchner, pero podría decirlo. Kirchner supo desde siempre dónde comprar. Cuando era joven y la dictadura militar parecía indestructible, entendió que era mejor aguardar en la Patagonia a que escampara. Y esperó haciéndose fuerte económicamente: compró todas las propiedades que pudo y pronto se dio cuenta de que podía vivir de rentas. Quienes lo conocen de entonces dicen que eso moldeó su personalidad, le dio más seguridad y lo dejó en mejores condiciones para dedicarse a la política después de los años duros. En la pequeña Río Gallegos, su Caja personal lo transformó en un dirigente con buen poder de fuego. Pagó campañas electores y comprobó lo que otros ya habían probado, que la felicidad en política está estampada en papeles de curso legal.

Como intendente primero y como gobernador de Santa Cruz después, vio que a medida que multiplicaba la Caja pública, crecía su poder político. En distintas visitas a aquella provincia, Carlos Menem aplaudía de su compañero, de boleta electoral, su obsesión por las cuentas provinciales y por el superávit. Es cierto que a Kirchner le gustaba elogiar en público al entonces presidente, pero también es cierto que ya tenía en claro que algún día querría ocupar su lugar. Para hacerlo, sabía que debía independizarse de los fondos que el gobierno central giraba periódicamente a los gobernadores y que los hacía menemdependientes.

Kirchner reproducía a escala el rompecabezas nacional. Los intendentes de Santa Cruz estaban obligados a beber de su mano, como hacían los gobernadores con Menem; muchos opositores que un día daban serios debates ideológicos al otro se dejaban seducir por la generosidad oficial; y los periodistas constataban que la publicidad provincial llovía si daban buenas noticias, o se la llevaba el viento patagónico si se portaban mal. Además, frente al gobierno nacional la Caja le daba un poder de negociación distinto, y Kirchner siempre fue un duro negociador. Negoció convertirse en aliado de Menem y dar su estratégico a apoyo para la privatización de YPF. A cambio terminaría recaudando casi 1.000 millones de dólares por su parte del negocio. De pronto, la Caja que tanto lo encandilaba de joven había alcanzado una cifra inesperada. (...)

La Caja tiene el poder hollywoodense de construir realidades. Hace que el apoyo a Menem sea honorable o deleznable, según lo diga Kirchner gobernador o Kirchner presidente. O que los superpoderes se deban o no votar, según si levanta la mano Cristina Diputada 2000 o Cristina senadora 2006.

Perón lo hizo. Antes que Menem y antes que Kirchner. Cuando empezó su ascenso, ni siquiera tenía partido (Kirchner tenía al peronismo, pero era como si no lo tuviera). El General lo construyó desde su gestión política, pero también desde la Caja alimentada por el excedente de la balanza comercial de una Argentina que proveía de alimentos al mundo de postguerra.

Entre 1945 y 1948 el precio de las exportaciones aumentó el 208%. El dinero del Tesoro crecía del mismo modo que el gasto público, que se duplicó durante su primera presidencia. Con esa Caja partió a los sindicatos anarquistas y socialistas, y apoyó la formación de gremios peronistas motorizados por los beneficios sociales para sus afiliados y un aumento real en los salarios del 62% entre 1945 y 1949. Captó a dirigentes radicales y socialistas, y apuró el apoyo de los gobernadores sedientos de la canilla nacional.

Perón ganó las elecciones de 1946 con casi todo el periodismo en contra, pero pretendió convencer a los medios para gobernar con todo el periodismo a favor. Y los convenció. No sólo con los millones de la publicidad oficial (demasiada sutileza para aquella época), sino con la compra de sus paquetes accionarios y las amenazas de clausura. Así construyó una cadena impresionante de medios que incluía decenas de diarios nacionales y provinciales (entre ellos la expropiada La Prensa), la totalidad de los vespertinos (La Razón, Crítica, Noticias Gráficas y La Época); revistas célebres como El Hogar, Mundo Argentino y PBT; radios como Splendid, Belgrano y El Mundo; agencias de noticias y, a partir de 1951, la televisión. El Alberto Fernández de aquel tiempo se llamaba Raúl Apold, y era el encargado de construir la realidad mediática del poder. Perón cayó así: rodeado de periodistas obsecuentes y medios oficialistas.

Como antes Perón, el actual presidente está convencido de que quien tiene la Caja tiene en su bolsillo a quienes no la tienen. Este año, el superávit primario superará en varios miles de millones los 19.000 previstos. Sólo en excedentes presupuestarios, juntó 32 mil millones de pesos en tres años. Para los políticos, estos excedentes tienen un valor especial, ya que como superan lo aprobado por el Parlamento, suelen usarse discrecionalmente. Excedentes, superávit, cash, Caja. Néstor Kirchner siempre supo qué hacer con ello:

· Les demostró a duhaldistas y menemistas (la mayoría del peronismo hasta el 2003) que ahora era él quien estaba parado arriba de una Caja sustentada en un superávit pocas veces visto. Si querían puestos, subsidios, ATN, si aspiraban a manejar sus cuotapartes de la gran caja, deberían traicionar a sus antiguos líderes y atender más rápido el teléfono cuando llamara el nuevo tesorero del Estado.

· A los sindicalistas también les señaló el camino. Dividió a la CGT y sumó a su líder, Hugo Moyano, a fuerza de subsidios para la “capacitación” de camioneros, que pasaron de 7 a 261 millones en dos años. Y a los combativos de la CTA, les dio a elegir entre seguir siendo críticos, como De Gennaro, o sumarse a la estructura del gobierno, como D ’Elia, para conquistar sus propios presupuestos.

· Partió a los piqueteros del mismo modo. Las agrupaciones reciben 160 millones por año, que se distribuyen con más planes sociales y puestos para las oficialistas, y menos fondos para las opositoras, como la de Raúl Castells.

· Con los medios repitió la experiencia de Santa Cruz. Los millones de la publicidad oficial fueron esenciales para adoctrinar a empresas debilitadas financieramente. El año pasado, el Gobierno reconoció haber utilizado 140 millones para sus avisos. Sin clausuras ni expropiaciones, Kirchner fundó una red de periodismo oficialista tan fulminante como la de Perón.

· Frente a los gobernadores, el manejo de Caja es todo. Hace diez años, las provincias recibían el 45% de la recaudación de los impuestos nacionales. Hoy reciben sólo el 30%, el resto se lo queda la Nación. Pero, además, el poder del Ejecutivo nacional es hoy mayor que en cualquier otro momento, gracias a que las transferencias discrecionales a las provincias pasaron de 2.900 millones en 2002 a más de 10.000 millones este año. Como si faltara un elemento más de presión económica, la Nación es la acreedora de más del 70% de las deudas provinciales.

En síntesis: un gobernador sabe que es mejor estar bien con Kirchner. Los mandatarios radicales demostraron lo que están dispuestos a hacer para que no se les cierre la Caja.

En este marco debe entenderse la durísima lucha de la pareja presidencial por los superpoderes, para conseguir el manejo rápido y sin debates futuros del 20% de los 100.000 millones de Presupuesto Nacional. A quienes en estos días se sorprendieron por el costo que pagó el Gobierno al dejar al descubierto su desesperación por controlar esa Caja, habrá que recordarles todos estos antecedentes. Para los Kirchner no es un juego. Es la esencia misma de su construcción de poder.

martes, 10 de abril de 2007

Polémica por la propuesta de crear un código que regule la actividad de los bloggers

ORIGINAL FUENTE DE CLARÍN DIGITAL FECHA 10/04/07

http://www.clarin.com/diario/2007/04/10/um/m-01397248.htm


NOTAS DE quien suscribe en azul

Dos expertos (si es que se puede llamar así) en Internet postularon siete normas para la publicación de bitácoras. Por ejemplo, "no digas en Internet lo que no te animas a decir cara a cara". (desde cuando vamos a tener un pelotudo que regule que cosa, siempre se presenta algún imbécil con delirio místico que quiere venir a trazar los limites desde la censura) También piden que el autor de un blog sea responsable no sólo de sus palabras sino también de los comentarios que dejan otras personas. Hay foros de discusión en los que se debate el proyecto.

Tendencias
Tim O'Reilly –una especie de gurú de los nuevos medios, defensor del software libre y quien acuñó la frase "Web 2.0"–(este muchacho después de defender el software libre y dedicarse a “currar” con esto, ahora quiere taparle la boca a la gente) tiró la primera piedra. Postuló siete normas para regular la actividad de los bloggers, como una manera de buscar el desarrollo "responsable" de la blogósfera, el conjunto de bitácoras que ya suman más de 72 millones en toda la Web.
Rápidamente O'Reilly tuvo el apoyo de Jimmy Wales, el fundador de la Wikipedia, y la polémica estalló en Internet entre quienes creen que está bien poner un límite y los que consideran que esta regulación coartaría la libertad de expresión, algo que muchos internautas consideran uno de los valores fundamentales de este tipo de medios digitales.
Los dos expertos proponen una página "wiki" como forma de discusión para discutir la conveniencia o no de crear el código para los bloggers.(Internet hoy es como una niña joven que no tiene mas de 11 años según parámetros con lo que se la mida, si eso fuese posible) La posibilidad de un código se discute desde los últimos días de marzo, pero el caso estalló a nivel global luego de la publicación de un artículo en The New York Times ayer, (que lindo ahora quieren regular desde los mismo medios la actividad de las personas, claro ahora ya no tienen el monopolio de decir la primera estupidez que se le venga en gana). Un blog de Clarín.com se refirió al tema ayer y también lo reproducen muchos medios online.


¿Cuáles son los "siete mandamientos" que se proponen?
1. Ser responsable de los comentarios que permites en tu blog, no sólo de tus propias palabras.
2. Etiquetar el nivel de tolerancia para comentarios abusivos.
3. Considerar la eliminación de todo comentario anónimo.
4. Evitar a los "trolls" (se llama así a las personas que dejan comentarios u otro tipo de participación que se limita a insultar, agredir o crear polémica).
5. Buscar la conversación fuera de Internet y hablar directamente o a través de un intermediario.
6. Denunciar (ante quien, como se regula la conducta humana, esta discusión tiene al menos 200 años y poco hemos conseguido al respecto) a aquellos conocidos que tengan un mal comportamiento.7. No decir en Internet lo que no se puede decir cara a cara. (que buen chiste , a mi me gustaría conocer al maestro iluminado dueño de esta frase, no debe ser terrenal, quizás pertenece a una nueva raza superior, jajaja no me tomen en serio, o mejor dicho tómenlo como lo dije, ya este señor también habría que censurarlo pero no por agresivo sino por PELOTUDO)