Un espacio en el que las palabras encuentran su sentido dándole forma a una mirada de la realidad política desde el ángulo de las ideas propias. Una mirada no convencional de los fenómenos políticos nacionales e internacionales. Desde un humilde lugar damos nuestra opinión... Después de todo si el mundo no va a cambiar... ¿Por qué no hacemos un esfuerzo por elevar la altura de nuestras ideas?.
martes, 5 de junio de 2007
FRASES INTERESANTES
“Estos asuntos de economía y finanzas son tan simples que están al alcance de cualquier niño. Solo requieren saber sumar y restar. Cuando usted no entiende una cosa, pregunte hasta que la entienda. Si no la entiende es que están tratando de robarlo. Cuando usted entienda eso, ya habrá aprendido a defender la patria en el orden inmaterial de los conceptos económicos y financieros". Raúl Scalabrini Ortiz
"No hay cosa más sin apuro que un pueblo haciendo la historia. No lo seduce la gloria ni se imagina el futuro. Marcha con paso seguro, calculando cada paso y lo que parece atraso suele transformarse pronto en cosas que para el tonto son causa de su fracaso". Alfredo Zitarrosa
"El formal concepto liberal de la patria instituciones, que fue la base de la historia vieja, ya había ido cediendo ante el criterio que identifica la patria con los hombres, las cosas y la tradición de este suelo. El proceso de recuperación de la argentinidad, debía ser precedido necesariamente, por la recuperación de nuestra historia". José María Rosa
"No puede haber amor donde hay explotadores y explotados, donde las oligarquías dominantes llenas de privilegios y pueblos desposeídos y miserables, porque nunca los explotadores pudieron ser ni sentirse hermanos de sus explotados y ninguna oligarquía pudo darse con ningún pueblo el abrazo sincero de la fraternidad". Eva Perón
"Lucho porque no quiero que nos roben más las mieles de nuestros panales". Tupac Amaru
"Los tibios, los indiferentes, las reservas mentales, los peronistas a medias, me dan asco. Me repugnan porque no tienen olor ni sabor. Frente al avance permanente e inexorable del día maravilloso de los pueblos también los hombres se dividen en los tres campos eternos del odio, de la indiferencia y del amor. Hay fanáticos del pueblo. Hay enemigos del pueblo. Y hay indiferentes. Estos pertenecen a la clase de hombre que Dante señaló ya en las puertas del infierno. Nunca se juegan por nada. Son como "los ángeles que no fueron ni fieles ni rebeldes". Eva Perón
martes, 29 de mayo de 2007
Algunas frases de Arturo Jauretche
Asesorarse con los técnicos del Fondo Monetario Internacional es lo mismo que ir al almacén con el manual del comprador, escrito por el almacenero.
En el territorio más rico de la tierra vive un Pueblo pobre, mal nutrido y con salarios de hambre. Hasta que los argentinos no recuperemos para la Nación y el Pueblo el dominio de nuestras riquezas, no seremos una Nación soberana ni un Pueblo felíz.
La juventud tiene su lucha, que es derribar a las oligarquías entregadoras, a los conductores que desorientan y a los intereses extraños que nos explotan.
No es posible quedarse a contemplar el ombligo de ayer y no ver el cordón umbilical que aparece a medida que todos los días nace una nueva Argentina a través de los jóvenes... No se lamenten los viejos de que los recién venidos ocupen los primeros puestos de la fila; porque siempre es así: se gana con los nuevos.
martes, 22 de mayo de 2007
¿Dónde estás “responsabilidad civil”, que te busco y no te puedo encontrar?
Esta es una llamada de atencion "desesperada" para: La toma de conciencia civil de la poblacion.
Debemos de una vez por todas reconocer los fenómenos y factores que se esconden detrás de cada decisión política. Así de esta manera comprender cómo son las formas de “hacer política” que van moldeando gradualmente nuestras vidas y en muchos casos nos aquejan cotidianamente.
Podemos comenzar por preguntas simples que no podrán ser contestadas hasta no hallar la maduración civil necesaria pero que bien pueden entretenernos por ahora como para ver que hacer con nuestras propias responsabilidades como ciudadanos.
-¿Por qué es importante mejorar el diálogo y intercambio de ideas constructivas sobre los partidos políticos y sus propuestas concretas?
- ¿Qué situación impide que el diálogo y intercambio de ideas se desarrollen?
-¿A que se debe que no podemos encontrar un acuerdo entre nuestros amigos o grupo de conocidos para resolver una situación dada?
-si bien logramos construir con mucho esfuerzo un consenso sobre qué hacer, no podemos acordar en el cómo llevar a cabo determinado fin
- ¿Cuáles, actividades o instrumentos y capacidades deberían desarrollarse para conseguir el resultado esperado?
No podemos comparar todo lo que quiera vendernos los medios de comunicación. Los fenómenos mediáticos fueron pensados y creados con el solo objetivo formar la opinión de los sujetos pasivos que los consumen.
Debemos perder las viejas costumbres de pensar que la política es sólo de los políticos, porque sus decisiones nos influyen y nos afectan a todos.
Desde ya que este es sólo el principio de construcción de una sociedad comprometida y responsable de sus propio presente y futuro.
El buen funcionamiento de las estructuras y los procesos de diálogo social puede contribuir a resolver importantes problemas económicos y sociales, alentar las prácticas de buen gobierno, favorecer la paz y la estabilidad en el plano social y laboral, e impulsar el desarrollo económico
Para tener una dirigencia política que se parezca un poco más a lo que deseamos debemos antes construir consensos a partir de la participación democrática de la sociedad toda y mostrarles un poco el camino a seguir…
martes, 15 de mayo de 2007
LA ECONOMÍA DOLARIZADA -La gran trampa verde
Desde la devaluación, gran parte de los precios que rigen la economía aumentaron en la misma proporción que el dólar. Otros, como los de propiedades o la construcción, le ganaron ampliamente.
Por Lucio Di Matteo
Durante un tiempo, la "devaluación exitosa" fue el caballito de batalla argumental de Roberto Lavagna. Cuando el hoy candidato presidencial opositor era ministro de Economía de Kirchner, solía ponderar que el traslado a precios de la devaluación era relativamente bajo. Aunque irritante para los menos beneficiados por ese proceso (básicamente los trabajadores en negro), el argumento era cierto. Al fin y al cabo, cuando Lavagna dejó su cargo el dólar había aumentado cerca de 190% su valor nominal, mientras que los precios generales –medidos por el IPC– llevaban solamente un 70% de incremento.
La situación, un año y medio después, es totalmente distinta. Aunque el IPC sigue relativamente controlado, con métodos más o menos cuestionables, hay precios que definitivamente están dolarizados. Algunos inclusive subieron más que la moneda estadounidense. El millar de ladrillos huecos, por ejemplo, que en diciembre de 2001 se conseguía a $/u$s 194, hoy cuesta $ 1.158 (u$s 386). Es decir, 98,7% más, casi el doble en dólares y unas cinco veces más en pesos. La combinación de precio commoditizado (a valor fijado internacionalmente) y alto consumo fue la que empujó los costos de la construcción muy por encima de la curva del dólar. Casualmente, en esta lista también entran los caños de cobre y PVC (ver "Le ganaron ...").
La macroeconomía empuja los precios hacia su equivalencia con el dólar. "Los elevados precios internacionales y el tipo de cambio depreciado hacen subir los precios de los bienes domésticos exportables, acelerando la inflación", señala Rogelio Frigerio, ex secretario de Programación Económica y Regional. De todas maneras, Frigerio señala que, como contraparte de lo anterior, el superávit fiscal ayuda a que no se dolaricen todos los precios, especialmente los regulados (ver columna).
En cuanto a los precios dolarizados, casi no hay discusión sobre sus razones de base. La posibilidad de exportar y el alto consumo (generado por un mayor poder adquisitivo) se llevan la mayoría de los votos. Dentro del primer patrón, caso paradignático son los alimentos. La manzana, por ejemplo, nunca fue la más deseada de las frutas, a pesar de su sentido bíblico. En verano son más codiciadas las uvas, cerezas o melones; pero la fruta prohibida vale más en dólares que en diciembre de 2001: 0,58 contra 0,37 del verde billete. La razón económica de fondo es que se exporta mucho para la producción de jugo, y como el precio externo es más alto que el interno, en las verdulerías argentinas las manzanas son escasas y caras.
Hasta la tradicionalmente barata lechuga o el poco utilizado maíz valen más en dólares que durante la convertibilidad (ver "Dolarizados ..."). Este año, para calentar aún más el fuego inflacionario y los humores populares, se sumó la carne al de alimentos con precio verde billete.
En el Mercado de Hacienda de Liniers, comparando febrero de 2007 con diciembre de 2001, todas las categorías cotizan más en dólares –aunque levemente– que en aquel recordado fin de año: novillos, novillitos, vacas, vaquillonas, terneros y toros. Estos últimos son los que experimentaron el mayor incremento: el kilo vivo pasó de $ 0,38 a $ 1,608 en el período mencionado; con lo que también subió en dólares, de los 0,38 a u$s 0,51.
En el caso de la carne, como en gran parte de los alimentos, se combinan las dos razones macro mencionadas, simplificadas bajo el popular dicho "exportamos lo que comemos". Y aunque hay cierta restricción hacia las ventas externas, la mayor producción no llega a cubrir del todo el alto consumo. Durante el primer trimestre de este año, el volumen de carne exportado fue 25,2% menor al de igual período de 2006, según el informe de abril 2007 de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA).
En el mismo trabajo, también se señalan los límites del actual modelo, donde la oferta de bienes muchas veces aumenta menos que la demanda. "En enero-marzo de 2007 –señala el informe– el consumo interno absorbió 641,3 millones de toneladas, es decir 9,3% más que en el primer trimestre de 2006. Este nivel de consumo interno se constituyó en el registro más alto para el período analizado desde 2000 hasta el presente".
Además, ese trabajo alerta sobre las expectativas a futuro, pues "durante el tercer mes del año continuó el proceso de liquidación de vientres", lo que a la larga produciría menos reproducción y faena. Y también advierte sobre precios que, aún dolarizados, no serían suficientes: "Queda en evidencia que en la medida que los precios relativos de la carne vacuna continúen atrasándose respecto de los demás valores de la economía, el consumo interno de nuestro producto continuará ascendiendo".
En otras palabras, si se liquida parte del capital productivo (los vientres vacunos), y los precios siguen con tendencia alcista, el modelo económico se enfrenta a los límites de una alta inflación. Esto es señalado por el economista Osvaldo Cado (ver columna), quien ve en la actual dinámica del modelo económico una intrínseca e inevitable dolarización de todos los precios.
LOS LÍMITES DEL MODELO. Si la devaluación se traslada a precios, la salida de la Convertibilidad pierde sentido como medida para ganar competitividad. Del lado del consumo, si además los salarios promedio se recuperaron muchos menos que el dólar, la ventaja es menor aún. El ejemplo más evidente es el valor de las propiedades. En el Norte de Capital Federal, un departamento de 2 o 3 ambientes vale –actualmente– 30% más en dólares que durante 2001. Según datos de Reporte Inmobiliario, el metro cuadrado se cotizaba a u$s 1.000 y ya ronda los u$s 1.300.
En la construcción también hay precios dolarizados. De los índices globales, el del costo de la construcción (ICC) fue el que más creció desde el fin de la Convertibilidad: casi 160%. De los tres grandes capítulos del ICC, Materiales lideró las subas con 173%, seguido por Mano de Obra (alrededor de 140%) y Gastos Generales (cerca de 110%).
Los materiales, de poca rentabilidad exportadora por una cuestión logística (requieren mucho espacio para su traslado), explican gran parte de su incremento de precios por la explosión del consumo. Entre los grupos que más aumentaron desde fines de 2001, están los productos de cobre, plomo y estaño (453,4%), cables y conductores de media y baja tensión (424,8%), o el hierro (319%).
Los precios libres y crecientes de alimentos exportables, construcción y propiedades, tienen su contraparte no en bienes que –como ellos– responden al juego de la oferta y la demanda, sino en servicios que están regulados. La diferencia entre las grandes categorías del IPC son claras: mientras que el nivel general creció 190%, los productos estacionales 220%, los regulados apenas cerca de 140% y Resto IPC un 200%.
En sus anotaciones metodológicas, el INDEC explica que "los bienes y servicios cuyos precios están sujetos a regulación o tienen alto componente impositivo" comprenden desde electricidad, agua y transporte de pasajeros hasta cigarrillos, correo, teléfono y combustibles para la vivienda. Estos productos apenas comprenden 20,13% de la canasta total del IPC.
El restante (casi) 80% explica por qué la "sensación térmica" de inflación es muy superior al IPC. Una sensación que se incrementa por el hecho de que los productos más dolarizados son, en jerga de los economistas, inelásticos a la baja. Es decir, difícilmente puede reemplazarse o suspenderse su consumo. Es el caso de los alimentos, o la compra y/o construcción de viviendas, que sólo puede sustituirse por los cada vez más caros alquileres.
A los precios que tradicionalmente estuvieron regulados, desde 2005 se sumaron aquellos de la "Canasta Moreno". Es decir, los que caen bajo listas de precios oficiales y que deben tener autorización del secretario de Comercio Interior para aumentar su precio. Si pocos creían en la eficacia de largo plazo de estas medidas, Frigerio agrega fuego a la hoguera anti-reguladora: "Las medidas adoptadas para combatir la inflación generan una distorsión de precios relativos. Como el Gobierno interviene sólo en algunos mercados, todos los precios no aumentan al mismo ritmo. En consecuencia, crecen la distorsión y los subsidios necesarios para mantenerla".
El problema con los precios regulados es que todos se preguntan: ¿hasta cuándo son sostenibles? Más allá de los alimentos bajo acuerdos de precios, en áreas donde es necesaria mucha inversión para expandir la capacidad instalada, y el estímulo para ello es un sendero de precios. La generación de energía es uno de los casos más obvios. El Plan Energía Plus intenta dar una respuesta a este dilema, permitiendo precios libres para la generación de energía que surja de nueva capacidad instalada.
De todas maneras, la estrategia-precio de los servicios públicos sigue siendo la acorde a un año electoral: quietud casi absoluta para el consumo domiciliario. Mientras el superávit y la capacidad instalada "aguanten", la dolarización total de precios puede esperar, aunque cada día se extienda más. Las respuestas de largo plazo, como siempre en la Argentina, quedarán a cargo del próximo Gobierno.
sábado, 5 de mayo de 2007
Del circo romano a la política actual: una mirada al paisaje político
Más reflexiones de Honest:
Asimilando a la fuerza, en un verdadero proceso de resignación, los argentinos vamos dejando de lado valores y firmes convicciones, para convertirnos, progresivamente, en un gran ejército de sumisos y quejosos. Comportándonos, por más que nos pese, como animales mal arriados, y no como ciudadanos portadores de una historia y una identidad.
Los políticos argentinos nos tienen bien acostumbrados a demostrarnos que “todo vale”, aunque no todo lo que “valga” sea bueno. Sus acciones se asemejan a las escenas que transcurrían en las arenas del circo romano.Un juego violento con mucho de ritual, con bestias salvajes, hambrientas y sanguinarias, que se enfrentaban a los luchadores para deleite y catarsis de miles de espectadores. Festival de sangre y morbo, el circo romano convirtió a la carnicería de seres humanos y animales en un espectáculo para las tribunas fanatizadas.
Estos personajes reconocidos como políticos, más de mil años después, recrean, en cierto modo, el circo romano: existe un común denominador entre el espectáculo de las campañas para las futuras elecciones y escenario de las arenas. Los políticos, en los desbarnizados enfrentamientos públicos donde vale todo, nos muestran una lucha con sus perversiones moderadas. Este circo no promete sangre, pero sí violencia, desde los simples golpes bajos hasta las denuncias por corrupción, malversación de fondos públicos y asociaciones ilícitas encubiertas detrás de instituciones públicas Se ensucian los unos a los otros hasta convertirse en verdaderos expertos del engaño y parásitos del poder. Asumen características de aves carroñeras que se alimentan de los cuerpos putrefactos que han dejado otros predadores.
Son guiados en sus actos por una sola meta, el poder, por el que luchan cuando no lo tienen, los transforma cuando lo alcanzan, y el objetivo pasa a ser entonces perpetuarse en ese status. Adictos al poder van mutando en peores personas. Verdaderos entes detrás de su único leiv motiv, serán funcionales a la ya instaurada corruptela política, manteniéndola saludable en estas latitudes. Esta corruptela sistémica dirige al país y parasita en todas las instituciones.
Sin embargo la tribuna exacerbada del circo romano, por suerte, no encuentra paralelismo con la ciudadanía argentina. Mientras aquella se fanatizaba, la ciudadanía permanece aletargada, y como aquellos animales que hibernan, observa pasivamente como estos personajes recrean las mismas fatídicas escenas.
Para escapar de este letargo generado por ignorancia, o para conquistarla, lo primero que debemos hacer es ensayar, más bien, intentar delinear un bosquejo de las fuerzas que se tejen en la compleja trama de intereses y factores de poder, dentro y fuera de “la política”. En la actualidad, frases como “la política no me interesa”, “son todos iguales”, “yo no puedo cambiar las cosas”, “y que querés que le haga” y muchas, muchas más, significan lo mismo: la impotencia cediendo lugar a la desidia. Por fuerte que nos pueda parecer, esta epidemia de desidia no distingue credos, estratos sociales, niveles educativos, ni barreras generacionales; ataca por igual, con los mismos fastidiosos síntomas, a profesionales, comerciantes, maestros, empresarios, operarios, jubilados, estudiantes y científicos… Reconocer el flagelo admite la posibilidad de imaginar una solución. Estamos frente a una epidemia de “ignorancia y desinterés” de difícil tratamiento. Sin embargo hace falta una pequeña dosis de responsabilidad cívica para comenzar a sentir, con alivio, la disminución de los síntomas.
En este punto Maquiavelo, que en su magistral obra “El príncipe” nos ilustra sobre los métodos empleados para “reinar”, exime a los gobernantes de la sujeción a principios o normas emanadas de la moral o la ética, pero establece claramente el límite. En el capitulo octavo de su libro, sostiene que aquellos que llegaron al principado por medio de maldades, como la matanza, la traición, la falta absoluta de fe -entre otras-, no alcanzarán ninguna gloria, porque cuando los actos de severidad si son mal usados deberán siempre ir en aumento, multiplicándose día a día, en vez de disminuirse, provocando la consecuente inestabilidad en el poder para el gobernante. Relevando al Príncipe de la moral y de la ética, situación que de por sí nos parece aberrante y no deja de anonadarnos, reconoce límites. El límite que establece claramente Maquiavelo, para interés del Principe, puede ser la clave que advierta a la ciudadanía… Los límites existen, y no todo es igual, ni iguales son todos los políticos, aunque así parezcan.
Se equivocan, mis queridos lectores, si piensan que todo está dicho. DEBEMOS RECORDAR, por sobre todas las cosas, que el poder sigue residiendo y perteneciendo a la ciudadanía toda. De todos depende que las cosas cambien o no. Es nuestra responsabilidad decidir con criterio quién será el representante de los argentinos. No tenemos permiso para desinteresarnos de aquello que nos toca en forma directa como ciudadanos, Debemos tener en claro que los “desinteresados” terminan “comprando” lo que una buena publicidad les venda, y no lo que realmente, por conocimiento, decidan elegir.
De la inacción a la acción hay un sólo paso. Y detrás de una simple acción puede esconderse el CAMBIO.
Esta selva en la que se ha convertido el terreno político, tiene de todo menos propuestas serías. Nos ilustran no con actitudes ejemplares sino insultando a la política, tiñendo todo del mismo olor
como aquellos animales que hibernan observa pasivamente como estos personajes recrean las mismas fatídicas escenas.
Ni la educación, ni los libros, ni Internet, ni el saber popular, ni la democracia, ni los medios, ni la religión, han podido contra ella, que cada vez suma a más victimas, el número asume la forma exponencial.
Su versión más fastidiosa comienza en el organismo del individuo que la padece como un simple síntoma de “desinterés” para luego de un tiempo desencadenar en la horrorosa “desidia”. Los escépticos postulan que nadie que la padezca conseguirá una cura total.
viernes, 27 de abril de 2007
Oda a la ignorancia:
Para escapar de la ignorancia, o para conquistarla, lo primero que debemos hacer es ensayar, más bien, intentar delinear un bosquejo de las fuerzas que se tejen en la compleja trama de intereses y factores de poder dentro y fuera de “la política” en nuestros días. En la actualidad, frases, como a mi “la política no me interesa”, “son todos iguales”, “yo no puedo cambiar” “ y que querés que le haga” y muchas, muchas más se propagan como el fuego con el viento. Todas estas palabras o frases con sus similitudes o diferencias pero en esencia significan lo mismo.
Por fuerte que nos pueda sonar o parecer, esta epidemia no distingue razas, credos ni educación, clases sociales, si quiera barreras generacionales. Ataca por igual con todos los síntomas a profesionales, comerciantes, profesores, empresarios, operarios, estudiantes ni siquiera los científicos…
Ni la educación, ni los libros, ni
Debemos reconocerlo al menos para imaginar una solución. Estamos frente a una epidemia de “ignorancia y desinterés” de difícil tratamiento. Su versión más fastidiosa comienza en el organismo del individuo que la padece como un simple síntoma de “desinterés” para luego de un tiempo desencadenar en la horrorosa “desidia”. Nadie que la haya padecido ha podido librarse exitosamente, ningún tratamiento de responsabilidad cívica, ha conseguido transformar a ignorantes y vendepatrias en ciudadanos responsables y garantes de una democracia que funcione.
miércoles, 18 de abril de 2007
La Esquizofrenia Penal
Armando Benedetti Jimeno. Columnista de EL TIEMPO.
Lo que hay que ver antes de autorizar que se haga política desde las cárceles.
Las razones por las cuales un mismo gobierno puede autorizar a unos criminales que hagan política desde la cárcel y arrebatar los derechos políticos a los parientes de quienes resultan comprometidos en la llamada 'parapolitica' no son tan incomprensibles como se insinúan en primera lectura.
Olvidamos a conveniencia que el derecho penal es apenas eso y que, por lo tanto, no puede procurarnos la paz, ni la verdad, ni la reparación. En la mayoría de las oportunidades, tampoco la justicia. Foucault decía que el derecho penal nace "con los inocentes que agonizan al amanecer". O en los crímenes al alba.
Conocí el otro día un estupendo ensayo de Julio González Zapata, profesor de la Universidad de Antioquia dedicado a languidecer las enormes y desmedidas responsabilidades que se le otorgan a la ley en términos de paz, justicia, verdad y reparación con ocasión de la desmovilización de grupos de autodefensa. Demuestra González Zapata que el derecho penal es forzosamente desigual, selectivo y discriminatorio. Esto se materializa en atenuantes, agravantes, fueros, inmunidades, privilegios, tribunales especiales, instancias extraordinarias y tipos de prisión que dispone cada vez. El derecho penal no defiende todos los bienes que interesan a los ciudadanos. Al derecho penal no le interesa sino la verdad procesal, que es un simple remedo instrumental de la verdad esencial. Para un abogado solo existe lo que obra en el expediente. Por eso, pretender que de las confesiones de los victimarios (González advierte que en esa fe exagerada en la confesión hay un retorno a épocas premodernas) y de los procesos penales pueda surgir la verdad compleja y horrible de nuestras guerras es una ingenuidad. Y siempre una farsa.
Agrega González que la ley no es un instrumento de paz. Detrás de la ley arde la guerra, "hirviendo dentro de los mecanismos del poder". Las leyes de amnistía e indulto son de alguna manera antileyes: olvidan el delito o perdonan las penas. El escenario internacional ha arrebatado soberanía a Colombia, que maneja penalmente sus problemas con estándares extranjeros, generalmente concebidos para un derecho global homogéneo.
Las pruebas históricas de la anomia (dificultad para articular lógicas) de nuestro Estado y las instituciones penales es impresionante. La "Regeneración", conservadora, católica y autoritaria, escogió un código liberal iluminista. La "revolución en marcha" de López Pumarejo dictó un código penal positivista de indudable estirpe autoritaria. En 1980, el gobierno más enfático en la "Seguridad Nacional" de la guerra fría canceló nominalmente el "peligrosismo" de 1936. La esquizofrenia llega hasta nuestros días: la justicia restaurativa, útil para paliar delincuencias menores, aquí la utilizamos para masacres, desapariciones y desplazamientos forzados.
Negamos que exista un conflicto cuando se agrava. Negamos el delito político la víspera de cuando lo necesitaremos para una indulgencia que nos procure la paz. Invocamos el interés por las víctimas cuando endurecemos las penas, y precisamente para aquellos delitos (terrorismo, concierto para delinquir, secuestro, etc.) en que más incurren los grupos sediciosos y contrainsurgentes. Lo que no impide, por supuesto, que inventemos unas penas "alternativas" que hagan el esguince.
Nuestras guerras están lejos de terminar. La guerra subversiva es más verdad que nunca. La paramilitar tampoco agoniza. Las desmovilizaciones son masivas pero individuales. Hay quienes no se desmovilizan aún y quienes pretenden suceder a los criminales históricos. Estos últimos aspiran apenas a que un derecho penal indulgente les facilite un escenario menos agónico, rampante, premoderno e irreductiblemente delincuencial donde continuar sus andanzas. Habría que tener en cuenta todo esto antes de autorizar que se haga política desde las cárceles. Y antes de acuñar ilusiones sobre lo que les hará el derecho penal a nuestras pesadillas.
lunes, 9 de abril de 2007
TROPAS, AL MARGEN DE LA LEY "Es un negocio global que opera ya en 50 países"
Gerardo Lissardy. WASHINGTON ESPECIAL
"Son cerca de 100 mil millones de dólares en negocios globales", continuó. "Operan en unos 50 países. Los gobiernos tienen la responsabilidad de lidiar con esta industria pero están lejos de hacerlo.
—¿Hay algún tipo de regulación internacional?
—No, ninguna. La mayoría de los Estados no tiene leyes regulatorias. La mayoría de estas compañías están globalizadas y registradas en paraísos fiscales, como las islas Caimán. También hay que definir su estatus legal: no encajan con la definición legal de mercenarios, pero tampoco son civiles comunes. Y se desconoce cuánta gente trabaja para estas empresas.
—¿Los mayores clientes son los gobiernos?
—Sí. El mayor es EE.UU. Pero no somos los únicos. Por ejemplo, la Unión Europea las ha contratado para transportar sus fuerzas de paz a Afganistán.
—Si los Estados tienen el monopolio del uso legítimo de la fuerza, ¿por qué necesitan recurrir a estas empresas?
—Primero, desde el fin de la Guerra Fría la mayoría de los gobiernos tienen ejércitos más pequeños, pero mayores demandas. Segundo, hay cambios en la relación entre el guerrero y el civil. En las guerras de hoy hay mujeres, niños, terroristas, carteles de drogas... Tercero, hay un cambio de ideología: se privatizaron áreas donde pensábamos antes que el Estado tenía el monopolio. Además ahorra costos políticos. Si no hubiéramos tenido esos 20.000 contratistas privados en Irak, tendríamos que haber enviado más tropas o reservistas, lo que habría sido muy impopular. Y si muere uno de ellos, el impacto es menor que si muere un soldado.
—¿Qué hacen en Irak?
—Cumplen tres misiones. Una es logística: están a cargo de la cadena de abastecimiento. Halliburton es el actor dominante aquí y ha hecho más de 13 mil millones de dólares. Otra es entrenamiento y asesoramiento militar, no sólo para las fuerzas de EE.UU. sino para el nuevo ejército iraquí. La tercera misión es la más controvertida: los servicios tácticos, como escoltar convoyes o proteger instalaciones e individuos.
http://www.clarin.com/diario/2005/11/20/elmundo/i-02701.htm